lunes, 20 de enero de 2014

noticia sobre suicidio a causa de ciberbullying

Octubre se está convirtiendo en un mes negro para las víctimas de ciberbullying. Primero fue el suicidio de Amanda Todd, el mismo día le siguió el joven francés de 18 años, Gauthier y, según se acaba de conocer, el miércoles pasado otra chica adolescente se suicidaba en los EE.UU. tras un caso de bullying y ciberbullying derivado de la difusión de imágenes sexuales suyas, en este caso un vídeo. En dicho vídeo la joven de origen hispanoamericano Felicia García, de 15 años, aparecía manteniendo relaciones (consentidas) con cuatro chicos de 17 (otras fuentes afirman que tienen entre 15 y 16) miembros de un equipo deportivo de su instituto. Según explican desde www.pantallasamigas.net, la escena fue grabada presumiblemente con un teléfono móvil o smartphone por alguno de los participantes y difundida a otros estudiantes del mismo instituto. Tan sólo unos días más tarde la adolescente se arrojó a las vías del tren delante de sus compañeros de clase, tras entregarle el móvil a una amiga. Al parecer la chica sufrió insultos en voz alta por alguno de sus acosadores en el mismo andén momentos antes de suicidarse.
Según testimonio de algunos compañeros a la prensa norteamericana, después de tener sexo con ella en una fiesta posterior a un partido, los chicos no dejaron de meterse con ella, acosándola constantemente. Aunque el acoso venía de atrás, según han declarado algunos estudiantes que la conocían, a raíz de una relación que mantuvo con un miembro del equipo de fútbol americano. Esto inició un acoso tanto presencial como a través de Facebook, donde sufrió numerosos insultos. Dos días antes había expresado en Twitter«I cant, im done, I give up» (No puedo, ya está, me rindo). También había publicado fotos suyas con la palabra «depressed» (deprimida). Anteriormente había sufrido acoso escolar pero había sabido defenderse y reaccionar positivamente, según cuentan sus compañeros. Según otras fuentes pocas horas antes de arrojarse al tren, había publicado en Instagram fotos suyas en las que se podían ver señales de una paliza.
Intervención del colegio
Al parecer Felicia no fue presionada para realizar los actos sexuales grabados, sino que fue la grabación de dichos actos lo que ella no habia consentido: esta filmación y difusión además de suponer un grave delito, fue lo que agravó el acoso y consecuente padecimiento psíquico que sufrió en los días anteriores a su suicidio, se puede leer en el post de www.pantallasamigas.net. Tal y como queda reflejado en esta web, el colegio trató de intervenir en cuanto tuvo conocimiento del caso de bullying, reuniéndose con ella y con el supuesto cabecilla del bullying, un compañero de 17 años. Incluso Felicia habló con alguno de los presuntos iniciadores del acoso, según se ha sabido, para tratar de reconducir la situación. La policía exculpó a los chicos que aparecen en el vídeo manteniendo relaciones sexuales con la chica, al constarles que era consentida, pero siguen investigando el caso, incluso mediante el análisis de los perfiles de Facebook de todos los estudiantes en busca de evidencias de acoso e intimidación.

Este caso se suma al reciente suicidio de Amanda Todd, también de 15 años, en el que también hubo un acoso derivado de una imagen, autoproducida en aquel caso, y usada para someterla a sextorsión. No queda ahí la cosa, según concluyen desde www.pantallasamigas.net. Tanto en el caso de Felicia, como en el de Amanda, han aparecido ya muestras de ciberbullying post-mortem en forma de comentarios e imágenes que hacen burla de su trágica muerte.

pagina web de donde a sido extraida la noticia: http://www.abc.es/20121030/familia-padres-hijos/abci-nuevo-suicidio-adolescente-relacionado-201210301402.html

Noticia sobre ciberbullying

México, DF. Escuchan las palabras celular o redes sociales y casi tiemblan. Con estupor, maestros de primaria o secundaria confiesan que no siempre saben qué hacer cuando se enteran de peleas de niñas subidas a YouTube, grabaciones en los baños o en el aula bailando harlem shake, así como de alumnos, madres de familia o profesores acosados en Internet.

Historias de agresiones o diversiones que ya ocurrían antes, pero no se hacían públicas en la web, como hoy.

"Hay niños que saben más que yo. Soy de las maestras de atrás y eso del Internet y Facebook no es para mí; tengo mi correo electrónico, porque es necesario", explica María Guadalupe Castillo, 30 años en las aulas, profesora del tercero A de la primaria pública 27 de Septiembre, en Naucalpan, estado de México.

Como ella, otros colegas recorren un camino pedregoso y por momentos no lo encuentran para adaptarse a una generación conectada, a veces distraída, con el mundo virtual, y que quizá no encuentra incentivos para engancharse a la escuela tradicional.

Uno de cada tres usuarios de la web en México es de esa edad, entre 6 y 17 años, y del universo total de 45 millones de cibernautas, nueve de cada 10 acceden a sus redes sociales. Representan menos de la mitad del país, pero están muy conectados: pasan cinco horas diarias frente a la pantalla, según el estudio más reciente de la Asociación Mexicana de Internet.

La brecha digital entre profesores y alumnos crece. Unos y otros se declaran incomprendidos y no pocas veces se culpan entre sí, o a las familias de no educarlos. La vida escolar transcurre entre osados alumnos que rompen reglas –muchas veces inexistentes por tratarse de situaciones inéditas–, la resistencia cultural de profesores, poco o nada dispuestos a vincularse a las redes sociales o con escasa capacitación.

Es mediodía en la primaria 27 de Septiembre. En el recreo los maestros se reúnen en la dirección para almorzar y se les pregunta: ¿qué hacen los estudiantes con su celular?

La profesora Lilia Roqueñí responde directo: “Generalmente sacan fotos o juegan, pocas veces hablan; ¡ah!, y ven pornografía. La maestra Toña se acuerda de Yaotzi, traía pornografía en el celular. A todo mundo se la enseñó hasta que alguien se quejó. Yo le dije: ‘espérate, a ti te gusta y en tu casa no hay problema, pero no vengas a invadir a las personas’. Se le avisó a su mamá y ella lo vio muy normal”.

–¿No cree que los maestros deberían convivir en redes con sus alumnos y formarse en el tema? –se le plantea.

–Sí me han enviado invitaciones al feis, no las acepto; estamos en diferente jerarquía. Además hay una realidad: la casa lleva mucha ventaja. Aquí los ponemos a leer, pero en su casa no.

Algunos de sus pares asienten con la cabeza.

Una joven profesora interviene y pide mantener su nombre en reserva, por no tener plaza: “Las redes de comunicación son muy buenas, depende del uso que les demos. La mayoría de los niños las ven como entretenimiento y si investigan sólo copian y pegan, no leen; entregan el trabajo con faltas de ortografía e hipervínculos.

"En la escuela Othón P. Blanco, donde trabajaba antes, algunos niños subían fotomontajes de una maestra al Facebook, acompañados de comentarios denigrantes y groserías. Sé que en las universidades aprovechan las redes y suben trabajos. Nosotros deberíamos tener capacitación, porque los niños nos ganan."

Las peleas de niñas

Suena el timbre y dos alumnos de la Telesecundaria 9 Benito Juárez, ubicada a la orilla de una vía del tren, en la colonia El Molinito, comentan que preferirían recibir más asesoría de sus maestros y menos prohibiciones. A uno le confiscaron el celular al descubrir el audífono en el oído.

"A mí me gusta cuando hablan de temas como el Facebook y de cómo deberíamos cuidarnos o pensar antes de subir información". Quien comenta es Raúl Zuratzi, estudiante del 2A, satisfecho porque un maestro es amigo de él y de otros en Facebook, pero no muy convencido con sus recomendaciones literarias. "Nos sugiere leer libros medio feos, por ejemplo, uno de la vida del venado. Prefiero de acción o sobre adolescentes como nosotros".

Si los profesores no atinan mucho en las redes sociales, sus compañeros menos, dice. "Suben fotos de fiestas donde beben o se drogan y estos chavos quedan mal. A otros los graban vomitando, cuando les vuelan una ceja, les cortan el pelo o están en el baño".

Por eso Carla González, profesora de la secundaria 211 de Valle Dorado, prefirió seguir otra ruta e incluyó a sus alumnos en su muro de Facebook. Se sorprendió al descubrir que en ocasiones los tímidos eran muy abiertos en esa red social. "Creo que los conozco más por el Facebook que teniéndolos en clase".

Cuando trabajó en una secundaria, en Ecatepec, la integrante de la escolta con el promedio más alto comenzó a bajar sus calificaciones y se descubrió que era partícipe de peleas de niñas. “Saliendo de la escuela se iban a un cerrito, los hombres las ponían a luchar, ellas decían que eran sus padrotes, las grababan y luego repetían el video para decir quién había ganado”. Las apuestas ya las habían organizado en Facebook.

El director suspendió a varios alumnos; habló con sus papás y les sugirió que llevaran a sus hijos con un sicólogo, porque no era normal que disfrutaran con tanta violencia, sobre todo cuando algunas de ellas se sangraban. Los videos fueron bajados de YouTube.

La violencia en las escuelas no es novedad; la diferencia es que puede difundirse masivamente y existen mayores riesgos, explica José Aguilar, director de Democracia y Sexualidad (Demysex), organización civil que forma a profesores en el uso de las tecnologías de la información con adolescentes para que impartan la asignatura Sexualidad y equidad de género, única en el Distrito Federal.

“La SEP ignora el problema y las maestras no saben qué hacer, pero ocurren muchas situaciones en las redes sociales: trata de blancas, circula pornografía, hay ciberbullying, estudiantes que se toman fotos desnudos o teniendo relaciones sexuales y luego las difunden en Internet. Algunos quieren morirse, porque les pusieron una quemada espantosa”.


¿Qué hacer? "Abrir el tema, capacitar a maestros y padres de familia para enseñar a los estudiantes a cuidar su privacidad, a respetar a los demás y así mismos, porque las redes no pueden controlarnos. Para eso el profesor tiene que ser más horizontal con sus alumnos, preferir el diálogo y no el castigo".

pagina web: http://www.vanguardia.com.mx/elciberbullyingrebasaamaestrosypadresdefamilia-1927980.html

Noticia ciberacoso

El ciberbullying o ciberacoso entre iguales se ha convertido en una preocupación cada vez mayor en Europa. Aunque no existe un consenso sobre la magnitud del fenómeno, el número de niños, niñas y adolescentes afectados es muy elevado. En los casos más extremos, las víctimas de ciberacoso pueden llegar al suicidio.
Tragedias como las autolesiones o el suicidio dejan a las familias completamente destrozadas. Por este motivo, la Confederación de organizaciones familiares de la Unión europea (COFACE), se ha propuesto coordinar un nuevo proyecto europeo de sensibilización sobre el ciberacoso
La conferencia reunirá a especialistas del ciberacoso de más de 15 países europeos, incluyendo organizaciones no gubernamentales, fundaciones, líneas de ayuda, organismos públicos y la policía. El objetivo de la conferencia es fomentar una mayor cooperación entre los diferentes especialistas europeos, compartir buenas prácticas y materiales existentes con el fin de crear una gran
herramienta innovadora que sirva de apoyo para los niños/jóvenes, padres y profesores.
Pantallas Amigas participará en el panel donde se debatirán nuevas formas para capacitar a los padres, los niños y a los docentes, basados en experiencias actuales. Parte del trabajo realizado hasta ahora se ha agrupado en el sitio http://www.prevencionciberbullying.com/   donde se puede encontrar información y diversos recursos didácticos para combatir el fenómeno del ciberbullying.

Noticia extraida de la pagina web: http://www.ciberbullying.com/cyberbullying/2013/05/08/madrid-sera-sede-de-la-primera-conferencia-europea-sobre-el-ciberbullying/